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Publicado el diciembre 22nd, 2015 | por Purchenacij

“Purchena de gran interés histórico”. 5. Viaje a la Purchena de los Grafitis

El viajero inglés, Samuel Edward Cook,  escritor de temas sobre España llegó al país en octubre de 1829. Después de permanecer en la Península durante más de tres años, publicó en 1834 en Londres  Sketches in Spain During the Years 1829, 30, 31 and 32 containing notices of some districts very little known; of the manners of the people, government, recent changes, Commerce, Fine Arts and Natural History.

 “Purchena, de gran interés histórico por haber sido la residencia del Rey Chico, después de la capitulación de Granada, se encuentra situada a los pies de la Sierra de Filabres, la estribación oriental de Sierra Nevada. El castillo, en ruinas, ocupa un alto risco en la parte de atrás y debajo de él se unen dos brazos del Almanzora. El campo es maravilloso pero en la actualidad está prácticamente desprovisto de árboles. El pueblo, que en tiempos de los árabes tenía siete mil casas, ahora tiene escasamente cuatrocientas. Su situación es de gran importancia, puesto que domina el valle del Almanzora por completo y el mar al Sur. Tiene una comunicación fácil con Baza y con Lorca, por Cuevas, así como dos carreteras a Almería y a las minas de la Sierra de Filabres”.

 “Aquella tarde decidí dormir en Purchena y volver por la mañana. Hice los arreglos para dormir fuera en la entrada y pregunté qué podríamos tomar para cenar: ‘¿Podría tomar cordero?’; ‘Hush, habrá’; ‘¿vino?, que es famoso’; ‘también habrá, pero no diga usted nada’”.

 No hay nada que pueda superar la amabilidad de estas gentes que son extremadamente pobres y que poseen una mina capaz de enriquecer toda la comarca, aunque hoy en día es completamente inútil e improductiva. Me rogaron encarecidamente que me quedara con ellos, por lo que me costó bastante trabajo irme. No había posada, pero me dijeron que ni los hombres ni las mulas carecerían de nada. Sus dificultades se habían visto incrementadas a causa de un nuevo y arbitrario tributo impuesto recientemente por el Corregidor de Baza, bajo cuya jurisdicción se encuentran. El tributo es de un dólar por fanega de semilla de trigo sembrada, exigido de la forma que es usual en España, es decir, antes de que esta sea esparcida; es un impuesto terrible y ruinoso sobre todo en una zona del país donde las cosechas de cereal ofrecen unas ganancias bastante inciertas, además de los otros fuertes gravámenes; pero ellos no tuvieron más remedio y se vieron obligados a someterse. 

El pueblo se encuentra en un barranco o cañón por donde corre un arroyo muy bonito, del cual no se hacía ningún uso, sin que ellos tuvieran la más remota idea de cortar o pulimentar el mármol con un molino. 

 Quedé con el maestre en que nos encontraríamos por la mañana y fuimos a Purchena, un lugar que yo estaba ansioso por visitar. Se encuentra a una legua de distancia. Al entrar al pueblo le pregunté a una anciana si había alguna posada. ”Si señor, hay una nueva y hermosa”. Su aspecto era de lo más atrayente pero el interior resultó ser un simple cascarón, puesto que toda la parte de atrás permanecía sin amueblar y en la que el único cuarto habitable estaba ocupado por un viajante. Hice los arreglos para dormir fuera en la entrada y pregunté qué podríamos tomar para cenar: “¿Podría tomar cordero?” ”¡Hush habrá!”; “¿vino?, que es famoso”;”también habrá, pero no diga usted nada”. El significado de esto era que existía un monopolio de estos artículos en el pueblo; lo más probable es que estuviera impuesto por el Ayuntamiento y como los artículos vendidos públicamente eran caros y malos había que conseguirlos en otros lugares. En el momento en el que me estaba retirando a descansar, un alguazil vino a decirme que el alcalde deseaba verme. Éste era un caballero, ya que el pueblo era bastante importante. Me hizo unas cuantas preguntas con mucha cortesía, algo que estaba justificado debido a lo crítico del momento y también debido a que yo me encontraba fuera de la ruta directa y en un lugar muy raramente visitado. Expliqué mi propósito y dijo ”Pero ¿qué necesita usted en la península?”; contesté que tenía permiso de mi gobierno así como del español para viajar, lo cual yo consideraba suficiente. Él me dio inmediatamente el pasaporte que ya estaba firmado, diciendo: ”vaya usted con Dios”.

“He utilizado el almendro por su belleza y porque es muy representativo de esta zona para plasmar la descripción del paisaje. El castillo en ruinas también aparece. La sombra del árbol también dirige la mirada a pueblo”, en palabras de Mode, la artista encargada de ejecutar el grafiti.


Sobre el autor

Centro de Información juvenil de Purchena (Almería)



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